Por qué los empresaurios no piden que baje la prestación por desempleo (el paro).

De vez en cuando oiréis que las asociaciones de empresarios piden que bajen la indemnizaciones de despido o que suban las bonificaciones por contratación indefinida o que aumente la flexibilidad en las relaciones laborales. O incluso las oiréis quejarse de que los trabajadores tienen muchas vacaciones y muchos permisos retribuidos. Pero pocas veces oiréis a un empresaurio listo quejarse de que los trabajadores cobran mucho de paro cuando los despiden o de que lo cobran demasiado tiempo o de que en general prefieren cobrar el paro antes que trabajar. Por supuesto que sí que se lo oiréis decir a Paco el del taller o a Eustaquio el taxista, porque entre los empresaurios también hay tontos y listos como en cualquier colectivo. Los listos se dan cuenta perfectamente de que en el fondo esto del cobro del paro beneficia más a los empresaurios como colectivo que a los trabajadores como colectivo.

Para entender esto simplemente hay que darse cuenta de dónde sale el dinero del paro, quién lo paga y qué efectos tiene el poderlo cobrar. Muchos trabajadores ni siquiera saben que el dinero para pagar el paro sale de las cotizaciones a la SS, es decir de las mismas cotizaciones de las que sale el dinero para pagar las jubilaciones o las incapacidades. De hecho, muchos se creen que el dinero que ellos cotizan a la SS va a una especie de «hucha» o fondo de inversión a su nombre que luego les devolverán después de jubilarse. Pero no es así.

El dinero que ahora cotizan todos y cada uno de los trabajadores solo sirve para pagar las prestaciones de la SS que otros están cobrando en ese mismo momento. Es decir que el dinero que ahora pagan los trabajadores activos solo sirve para pagar el paro, la jubilación o la incapacidad que algunos inactivos están cobrando. No sirve para pagar ni su propia jubilación futura ni su propio paro futuro ni su propia incapacidad futura. Por eso, los que cobran paros falsos o incapacidades falsas están robando directamente a los trabajadores activos. No teóricamente o en el futuro sino en la práctica real y ese mismo mes. Cada mensualidad de una incapacidad falsa que cobre tu vecino la habrás pagado tú directamente con las cotizaciones de ese mes.

Esto quiere decir que a los empresarios listos les da exactamente lo mismo lo que cobren los trabajadores de paro o de jubilación o de cualquier otra prestación de la SS, porque ese dinero lo pagan los otros trabajadores «a escote». No lo pagan los empresarios. Aunque los empresarios «paguen» cotizaciones a la SS por sus empleados, eso no es más que una especie de pago delegado porque obviamente ese dinero sale del fruto del trabajo de sus empleados. Por ejemplo, si el trabajador produce 1000, el empresario se queda con 900 y paga 77 de salario al empleado y 23 de cotización a la SS, entonces esos 23 en realidad los ha puesto el empleado con su trabajo. Es decir que intentar colar el cuento de que las empresas pagan las cotizaciones de sus trabajadores sería como intentar colar el cuento de que las empresas pagaran las viviendas de sus trabajadores, los coches de sus trabajadores, la comida de sus trabajadores o las mochilas del cole de los hijos de sus trabajadores.

Por otro lado y más importante aún, es obvio que el cobro del paro es el caramelo que hace que los trabajadores aguanten todas las ilegalidades laborales a las que los empresaurios les quieran someter. En la reducida capacidad de raciocinio del padefo, un empleo consiste sencillamente en hacer todo lo que digan, como se lo digan y cuando se lo digan y aguantar así el tiempo suficiente para generar derecho a cobrar otra vez el paro después de que le echen. No solo eso sino que echar gratis a un padefo es tan sencillo como darle los papeles del paro. Con eso no solo se conforma sino que eso es lo único que quiere desde el principio. No hace falta pagarle indemnización por fin de contrato temporal porque no sabe ni que existe y aunque lo sepa jamás demandará porque los abogados cuestan mucho, los sindicalistas comen langostinos de Sanlúcar, los jueces están comprados, todos los empresarios se conocen y esta tarde hay fútbol. Quizá el asunto cambiaría muchísimo si los trabajadores solo pudieran cobrar dinero de la empresa en forma de salario, pero no de la SS en forma de prestación por desempleo. Entonces quizás más de uno pensaría en pelear más con la empresa, porque esa sería la única fuente de financiación que pudiera tener. O más de uno pensaría en aprovechar lo aprendido en la empresa para montar un negocio y hacerle la competencia a su jefe si lo echaran. Pero el paro es un dinero que les pagan sin trabajar y digamos que sin preguntar mucho, con solo «echar unos papeles», con lo que más fácil imposible y así para qué pensar en pelear ni en otro tipo de líos.

En conclusión, para los empresaurios la prestación por desempleo es un invento mejor que la sopa de ajo. No la pagan ellos y les facilita cometer todas sus ilegalidades. Por eso nunca piden ni que reduzcan ni menos aún que eliminen este invento tan estupendo.

Articulo publicado en Laboro

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